Causas por abusos sexuales abrieron una grieta en Belén

La comunidad de Belén, en el oeste catamarqueño, se encuentra atravesada por tres casos de abuso sexual enmarcados en un contexto de poder. Los delitos contra la integridad sexual son aberrantes por sí mismos pero marcados por circunstancias como los fueros políticos o eclesiásticos suman otros condimentos que dejan un mal sabor en la sociedad. Enrique Aybar es el intendente de Puerta de Corral Quemado, en el norte de Belén.

Actualmente está imputado por el delito de “abuso sexual simple agravado por la guarda en calidad de autor”. En abril de 2013, una adolescente de 15 años denunció que en la Capital provincial la había ultrajado. El jefe comunal, la chica y su madre habían viajado con la idea de gestionar una beca estudiantil. Sin embargo, la adolescente, mediante engaños, fue llevada por Aybar hasta un motel, donde valiéndose de violencia, la besó, la tocó y la amenazó. Ella pudo escapar, contar a su madre lo que sucedió y juntas denunciaron al intendente, en la Tercera Circunscripción Judicial, en Belén. No obstante, como el hecho se registró en la Capital, se investigó en la Primera Circunscripción Judicial.

Si bien tras la indagatoria se le confirmó la detención, estuvo privado de la libertad durante 10 días. Dada la imputación, no se solicitó la prisión preventiva. Conocida esta denuncia, dos adolescentes denunciaron haber sido abusadas por Aybar cuando él ejercía su cargo como director de la escuela de la localidad de El Durazno. En ese tiempo, las adolescentes tenían 14 y 16 años.

En el último mes y medio, dos mujeres denunciaron a Aybar; aseguraron que él abusó de ellas cuando él era docente y ellas sus alumnas, hace más de 20 años. La primera causa atravesó por varias instancias. Si bien el expediente llegó a la Cámara Penal de Tercera nominación y en dos ocasiones de fijó audiencia, en octubre pasado, Aybar solicitó la suspensión del juicio a prueba, la probation. Para ello ofreció $300.000 y se comprometió a realizar trabajo comunitario.

El juez Jorge Palacios no hizo lugar. La defensa casó y la Corte confirmó la decisión de la Cámara. La defensa ahora quiere intentar insistir en la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Mientras tanto, Aybar sigue libre. La única causa contra este intendente que prosperó fue la que se denunció en la Capital.

En paralelo al proceso legal, la comunidad se manifestó. A principios de octubre, en la Capital, se realizó una marcha de apoyo a la joven que lo denunció, organizado por la Red de Acompañamiento, junto con otras organizaciones; aseguraron que en su comunidad sufren persecución. Además, Aybar ganó las elecciones municipales por tercera vez. A mediados de noviembre, en Puerta de Corral Quemado un grupo de vecinos se movilizó bajo el lema “Nosotros somos el pueblo”. La marcha fue “organizada por mujeres, hombres y pueblo en general para demostrar su apoyo incondicional a la gestión que lleva adelante el actual y electo intendente Aybar”.

La convocatoria surgió para contrarrestar la marcha realizada previamente en la que participaron organizaciones feministas, familiares de la víctima y pobladores.

Con sotana

A finales de octubre de 2015, en la ciudad de Belén, la madre de una adolescente de 16 años denunció que el sacerdote Juan de Dios Gutiérrez, de 28 años, había abusado de su hija. El fiscal de la Tercera Circunscripción Judicial Jorge Flores lo imputó por el delito de “abuso sexual con acceso carnal agravado por ser ministro de un culto religioso” y “corrupción de menores”. Pero Gutiérrez, tras haber pasado 36 días detenido, el juez de Control de Garantías de Belén fijó una caución de $50.000 y morigeró la acusación original.

También dispuso una serie de restricciones, entre ellas que no siga a cargo del grupo juvenil religioso y que no tenga contacto con la adolescente. Esta causa también pasó por varias instancias y en agosto de este año el expediente llegó a la Cámara Penal de Tercera Nominación. Por un planteo efectuado por la defensa, aún no se logró fijar fecha de debate.

“Son hombres con sotana y esa sotana les da cierto poder”, había expresado la madre de la adolescente. Una vez que denunció el caso, la tranquila comunidad de Belén, a poco más de 325 kilómetros de la Capital, entró en una turbulencia. Algunos se manifestaron a favor del sacerdote y otros en contra. Así surgió un calvario y la familia decidió mudarse. “Dejamos todo porque era elegir entre vivir en esa situación o salir para seguir viviendo. Somos sobrevivientes, mi hija más que todo”, había recordado.

Ficha Judicial

-Enrique Aybar, docente jefe comunal de Puerta de Corral Quemado. Recientemente ganó un nuevo mandato. Fue denunciado en abril de 2013 y lo imputaron por el delito de “abuso sexual simple agravado por la guarda”. Está libre.

-Juan de Dios Gutiérrez, sacerdote. Fue denunciado en octubre de 2015. Está imputado por el delito de “abuso sexual con acceso carnal agravado por ser ministro de un culto religioso”. Estuvo preso 36 días y tras una caución de $50.000, más restricciones, recuperó la libertad. La causa se encuentra en la Cámara Penal de Tercera Nominación; sin fecha de debate. Se encuentra en libertad.

-Moisés Pachado, sacerdote. En diciembre fue denunciado. Se lo imputó por los delitos de “abuso sexual con acceso carnal agravado por ser el autor ministro de un culto religioso” y “abuso sexual simple agravado por ser el autor ministro de un culto”. Está libre.

Moisés Pachado, el último sacerdote denunciado

Renato Rasguido, en Andalgalá, y Juan de Dios Gutiérrez son dos religiosos imputados por el delito de “abuso sexual”. Desde el año pasado, con la nueva denuncia contra el cura Moisés Pachado, los tres integran la lista de deshonor de los 62 curas denunciados por incumplir con el Sexto Mandamiento y el Código Penal en Argentina. Pachado fue denunciado en diciembre del año pasado, primero por una red social y luego penalmente en la Fiscalía de Belén. Sin embargo, recién en octubre fue formalmente imputado. Debe responder por los delitos de “abuso sexual con acceso carnal agravado por ser el autor ministro de un culto religioso” y “abuso sexual simple agravado por ser el autor ministro de un culto” un hecho continuado.

El hecho del que se lo acusa habría ocurrido en 1997; por entonces, la denunciante era una niña de nueve años y el religioso estaba radicado en la localidad de Hualfín, en el departamento Belén. Actualmente la joven tiene 30 años. Los tres religiosos acusados por delitos contra la integridad sexual se encuentran en libertad. Sin embargo, todo indicaría que ninguno se sentaría en el banquillo de los acusados este año.

Fuente: El Ancasti.

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